Etiquetas

,

Cuando el pasado año Florentino Pérez se rascó el bolsillo para arrebatar al Liverpool al mediocentro tolosarra Xabi Alonso algunos intuimos que el Real Madrid había por fin encontrado lo que llevaba casi una década buscando, un 5 de verdad. Cuando hablo de 5 me refiero a  lo que en argentina simboliza dicho número, el famoso centro half o mediocentro (encarnado como pocos por  Nestor Raúl “Pipo” Rossi, el legendario mediocentro del equipo de River Plate de los años 40-50 conocido como “La máquina”).

Todo comienza cuando en el verano del año 2000 el Madrid vendía al Milán al mejor mediocentro del fútbol moderno, el argentino Fernando Carlos Redondo Neri, por 3.000 millones de las antiguas pesetas (unos 18 millones de euros). Esa decisión de Florentino fue sin duda uno de los mayores errores que el presidente ha tomado al frente de la nave blanca.

Fernando Redondo

Redondo había sido apenas unos meses antes de su traspaso uno de los principales culpables de que el Madrid se hubiese proclamado campeón de Europa cuando nadie daba un duro por el equipo dirigido por Vicente del Bosque. La jerarquía con la que el 5 madridista se había impuesto en campos como Old Traford, memorable su jugada en el tercer gol obra de Raúl, en el Olímpico de Munich o en la propia final donde él sólo anuló a todo el mediocampo del Valencia, no fueron suficientes para que Redondo  no fuese traspasado y comenzase así un despilfarro que aún se deja notar hoy en día.

Bien es cierto que Redondo no tuvo suerte en Milán y una lesión, que se produjo en un entrenamiento con el club rossonero desmintiendo la idea de que se fue lesionado desde Madrid, impidió que los aficionados milanistas pudiesen disfrutar de la categoría del futbolista.

Tras la marcha de Redondo, el Madrid se metió en una vorágine de fichajes para su puesto a cual más desastroso que el anterior. La cosa comienza con  Flávio Conceição (24 millones de euros) un mediocentro procedente del depor que pasó con más pena que gloria por Chamartín y con Albert Celades un producto de esa fábrica de cuatros que es La Masía que nunca pudo demostrar su valía en el Madrid.

Claude Makelele

Ese mismo año llega al Bernabeu, Claude Makelele procedente del Real Club Celta de Vigo a cambio de unos 18 millones de euros. Makelele era, y aún es a día de hoy en las filas del París Saint Germain,  un mediocentro de destrucción que recuperaba balones pero que era un desastre en la entrega (recuperaba 20 y perdía 25) y que nunca hizo méritos, a mi entender, para ganarse ese cariño del Bernabeu que tanto lloró su perdida. No es que él fuese tan bueno es que los que vinieron después eran mucho peores.

Tras la marcha de Makelele al Chelsea en la temporada 2004-2005, el Real Madrid ficha a David Beckham (24 millones de euros).  Algunos pretendieron que un fenomenal interior derecha jugase de mediocentro y, claro está, la cosa no funcionó. Para solucionar este problema al verano siguiente se ficha al mediocentro uruguayo de Osasuna Pablo García por unos 4 millones de euros. García era un futbolista tosco y marrullero del que uno no se explica cómo ha podido defender a lo largo de su carrera las camisitas de clubes como Madrid y Milán, entre otros.

Siguiendo en la búsqueda del nuevo Makelele, ahí radica el problema fundamental, el Madrid ficha en el mercado de invierno de 2005 al danés Thomas Gravesen procedente del Everton. Gravesen fue presentado por Florentino como: “el mejor jugador de la historia de Dinamarca”, lo que puede verse como un insulto a jugadores de la talla de Søren Lerby, Preben Elkjaer-Lansen, Allan Simonsen, Morten Olsen, Michael Laudrup, Brian Laudrup, etc,…

Pues bueno, el mejor jugador de la historia de Dinamarca resultó ser un jugador sin más que contar que una excesiva dureza, sus caras desencajadas en el campo y su relación con una actriz porno muy famosa en Dinamarca.

En la 2006-2007 Fabio Capello regresa a Madrid y con él llegan dos nuevos Makeleles. Emerson que llegó de la Juventus mayor y sin nada que aportar a cambio de 15 millones de euros (la mejor versión de este futbolista se había visto en clubes como el Bayer Leverkusen o la Roma, precisamente con Capello al frente) y Mahamadou Diarra un malí fuerte y con colocación que adolece de falta de distribución (costó nada más y nada menos que 25 millones de euros que el Madrid abonó al Olimpic de Lyon).

No contento con este gasto, en el mercado de invierno de 2007 llega a Madrid el nuevo Redondo, algo habíamos avanzado. Fernando Gago llegó de Boca Juniors con 20 años como una de las grandes promesas del fútbol argentino a cambio de 20 millones de euros. Muchos quisimos ver en Gago al  heredero natural de Redondo, un cierto parecido físico y la coincidencia en el nombre animaban a ello, cargando así de una excesiva responsabilidad a un futbolista aún por hacer.

Desde su llegada Gago ha alternado su presencia en el equipo con épocas en el más absoluto ostracismo. Sin ser ni mucho menos un mal futbolista, tampoco ha dado ese paso al frente que se necesita para ser titular indiscutible en un equipo como el Real Madrid.

Siguiendo con la búsqueda del Santo Grial transfigurado en Makelele, el Madrid contrató en el mercado de invierno de 2008 al francés Lassana Diarrá procedente del Porstmouth (20 millones de euros tuvieron la culpa). Lass es un buen jugador con experiencia en equipos grandes de Inglaterra, Chelsea y Arsenal, que dotó al Madrid de una consistencia que fue clave en la segunda vuelta de la temporada 2008-2009 con Juande Ramos en el banquillo. Desde entonces, el francés ha ido perdiendo peso en el equipo y, a día de hoy, es más que probable su salida de la entidad madridista en un futuro no muy lejano.

Entre medias de todo esto, hay que tener en cuenta la irrupción de un jugador de la cantera como es el caso de Rubén de la Red que tras una exitosa cesión en el Getafe (cesión que le valió la convocatoria con la selección española en la Eurocopa de 2008, donde la Roja se hizo con el título) volvió a la disciplina blanca en la temporada 2008-2009 con la esperanza de consolidarse dentro del equipo. Todas estas esperanzas se desvanecieron en el partido de la primera ronda de la Copa del Rey disputado en el Stadium Gal de Irún entre el Real Unión y el Real Madrid el 30 de octubre de 2008 en el que De la Red cayó desplomado en un lance del partido por causas desconocidas. Desde ese día el jugador fue sometido a multitud de pruebas para saber que le ocurría sin un resultado claro.

Finalmente De la Red ha tenido que retirarse de la práctica activa del fútbol. Este infortunio nos ha impedido disfrutar de un futbolista que, a buen seguro, habría dado grandes tardes de fútbol al Bernabeu.

Xabi Alonso

Como colofón a esta intensa búsqueda, en verano de 2009 llegó al Real Madrid Xabi Alonso (jugador que, según dicen, Florentino tenía fichado justo antes de su partida a Liverpool pero que fue desestimado por el entrenador madridista de aquel entonces, José Antonio Camacho).

Alonso es  un futbolista que si bien no se parece en nada a Redondo (mayor desplazamiento en largo, mejor golpeo pero también menor presencia y menos técnica individual que el 5 argentino)  ha cubierto el vacío que dejó en el Bernabeu la venta de Redondo hace ya 10 años.

Esperemos que su presencia unida a la llegada esta misma temporada del alemán Sami Khedira procedente del Stuttgart (10 millones de euros) y lo que pueda aportar un Gago más asentado en el equipo hagan que, de una vez por todas, el Bernabeu deje de acoger a Makeleles en potencia que no hacen más que dilapidar el dinero y el prestigio del Real Madrid.

Anuncios