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Sao Tórpez, en un momento de su improvisación (MaïssaMonteagudo)

Sao Tórpez en la asociación cultural La Bagatela con la colaboración de la galería Columpio. Trabajo realizado el 18 de marzo de 2011.
Música: Marklar.

Preámbulo
La acción como parte de la obra de arte ha sido un tema en continua revisión en los últimos sesenta años. Nadie olvida, al ver a Tórpez trabajar, el modo en que Pollock se enfrentaba a la tela (en la década de los 50). A este expresionista americano le acuñaron el término “action painting”, a pesar de que el modo de operar en el estudio (en privado) era una estrategia para desarrollar su obra plástica, ésta saltó al mundo público que no dejaba de verla en los lienzos acabados . Él nos habla de algo diferente, su objetivo no es hablar de su proceso, fue éste el que se coló como producto de interés. Lo que trajo, entre muchas otras cosas, al proceso creativo a la primera línea.

Pollock trabajaba con la tela sobre el suelo, en horizontal, en varios períodos temporales, y donde los “golpes” de pintura estuvieron en directa conexión con su yo propio y personal, con su subjetividad, para ello creó un modo de pintar llamado “dripping”, que consiste en el modo de verter la pintura sobre el soporte en horizontal. Sus obras se exhiben en vertical, colgadas en la pared, y ahí muchos atienden al proceso más que al producto acabado, mientras que Pollock quería mostrar la abstracto y personal de la subjetividad.

Sao Tórpez: IMPROGRAFÍAS
Tórpez nos convocó para mostrarnos su última “imprografía”, la octava: Horizontes. Él mismo crea este término para describir sus trabajos gráficos que realiza delante de un público: impro(visación) + grafía.

El término improvisación es bastante complejo, realmente uno trata de pensar qué es exactamente algo improvisado, y es este tipo de significados a los que se les añade algo por cómo se ha usado. Intuitivamente se puede observar que hay diversos trasvases de significado en este proyecto de Tórpez, es decir, mezcla el significado real y aquello que le ha añadido personalmente, que puede ser compartido, pero no por ello acertado.

Otra de las obras de o Tórpez (MaïssaMonteagudo)

Por ejemplo, Tórpez llama improvisación a un trabajo que descansa principalmente en el hecho de tener un público, o sea, de que le observen mientras opera. Eso en sí mismo no es algo improvisado, y mucho menos si lo que realiza se sustenta en un proyecto preparado, meditado y analizado previamente para ser una mera operación rutinaria, en lugar de para proponer un espacio de experimentación libre; incluso se debe decir que su trabajo esta fuertemente ligado a todos sus trabajos previos, su planteamiento estético es realmente poco azaroso y original, hay cierta rigidez en su trazo, en su composición. Su obra es realizada en papel barato y en tiza, dos hechos que nos lleva más a pensar en lo efímero que en lo improvisado.

¿Por qué le llama improvisación? Realmente no podemos contestar a esta pregunta, y realmente casi todas las opiniones de Tórpez adolecen de superficialidad y poca concreción. Cuando entras a formar parte del público de una imprografía eres consciente de que todo se haya bajo una premisa de espectáculo y de poco desarrollo conceptual. Si quiere plantear algo improvisado es absurdo creer que por ello no debe analizar todo el trabajo en su conjunto, y todas las estrategias usadas en el marco real. Es decir, a veces entre lo que se pretende realizar y se realiza hay una ruptura, que normalmente, y en el caso de Tórpez es evidente, se debe a una falta de profundidad en la proposición, sea ésta para hablar de improvisación, de efímero, o de cualquier otro tema, pero es imprescindible la reflexión y dominar todo a lo que se hace referencia directa o indirectamente.

El público es parte de una obra, e incluso se permite el lujo de realizar variaciones en ella, evidentemente referido a la concepción conceptual. Por ello, por mucho que Pollock quiera decirnos qué es su obra, el público se tomará todas las licencias para interpretarlo. Más que caprichoso se conduce por una de las mayores realidades: ver lo que realmente se ha planteado.

Mientras a Pollock le crecen los enanos en una radiografía pública, donde proliferan lecturas varias que se interrelacionan, se complementan y se retro-alimentan. Una buena obra se separa del artista y se independiza. Por otro lado, a Tórpez le crecen otros, pero estos no dan buenos resultados, pues se perfilan como críticas por carencias y por in-concreciones. La obra final no es suficiente para unos 45 minutos de experiencia borrosa, en cuanto a poco definida, poco estructurada y poco aprovechada. Si Tórpez quería fijar nuestra atención en su proceso debía ir más allá que la fácil proposición de ver dibujar a alguien, que siempre es atrayente. Puerilmente solo nos ofrece eso y no desarrolla un proyecto más elaborado, desaprovechando lo más interesante de la proposición: los minutos en los cuales él realiza el dibujo.

En toda esta puesta en escena también destaca Marklar, quien acompaña con la música. Aunque parece que a Tórpez no le influye nada, parece que está en paralelo a lo que allí pasa.

Tórpez ya viene con el papel aprendido, y no se sale nada del guión dado.

 

Detalle de la obra de Sao Tórpez

La experiencia como fin actualmente
La experiencia como fin es imprescindible para hablar del arte contemporáneo. Sin embargo esto ha producido buscar experiencias por simplemente ser experiencias, como fin en sí mismo, sin llegar a realizar un correcto (o mínimo) análisis de lo que se hace.

Esto está en consonancia con el modo en que la sociedad está consumiendo arte, tanto por parte del público en general como por parte del mundo especializado. Y se sustenta principalmente en la no-reflexión.

Cuando uno ve en el Museo del Prado a los visitantes no puede dejar de pensar en la actividad tan poco reflexiva que dirige sus movimientos. ¿Realmente uno puede ver tal cantidad de obras en una tarde? Siempre me gustaría, con maldad, preguntarle a la gente al salir qué obra le ha gustado más y por qué. Convertir algo complejo y mental en una maratón extenuante es la máxima de las actividades culturales en nuestro tiempo. Hay algo que falla.

La obra de Tórpez se envuelve en esa práctica actual de arte como experiencia en sí misma, sin ninguna intención de pararse a mirar, y que es suficiente para una sociedad con carencias reflexivas en el área cultural.

Más información:
Galería Columpio
, La Bagatel (Madrid)
Actividad inal: acción con varios artistas en Off Limits. Viernes 8 de abril de 2011, a las 20h (Madrid)
Vídeos propios de MaïssaMonteagudo sobre Sao Tórpez y su acción del 18 de marzo:
PRESENTACIÓN: 1’53’

PRIMEROS PASOS DE LA ACCIÓN: 1’52’

NUDO Y DESENLACE: 14’49”
MaïssaMonteagudo son Pablo Monteagudo y María Fdez. Maïssa especialistas en arte.

 

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