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El pasado jueves 7 de Abril acudimos al Campus Universitario de Vigo, más conocido como CUVI, que de entre todos los campus universitarios que existen a lo largo y ancho de este país debe ser el más alejado de cualquier lugar habitado…Qué difícil debe ser para la chavalada que cursa sus estudios en la ciudad olívica levantarse esas mañanas resacosas y pensar que para recibir una formación universitaria que de poco o nada les servirá en el futuro, tienen que armarse de paciencia y desplazarse a lugar tan remoto. Vale, es cierto que hay una residencia universitaria allí pero bueno, los que la habitan también deben de tener lo suyo…pobres.

En fin, el motivo de nuestra visita a tan apartado paraje no fue el de admirar los caballos que por allí merodean (sorprendente, sí, pero totalmente cierto), sino el de ver a los chicos de El Columpio Asesino en el que hasta la fecha es el único concierto que tienen previsto dar por tierras gallegas para presentar Diamantes, su último trabajo. Esperemos cambien de planes.

Antes de meternos en harina, hagamos un pequeño paréntesis para dar cuenta de la hora de inicio de la actuación…las siete de la tarde!!! Y es que aunque el equipo de Bajo Escucha estaba motorizado para acudir a la cita, la mayoría de los que se dejan caer habitualmente por el CUVI no tienen esa suerte y dependen del transporte público para regresar a la civilización…si esto lo unís al hecho de que la última oportunidad para hacerlo sale a las 21:05h, tenéis la explicación para tal atípico horario.

Pero basta ya de tantos halagos al CUVI, que para ser justos, el concierto era gratis, y también es de buena persona dar cuenta de ello, y saber apreciarlo…Bueno, vamos a ello.

El evento musical, enmarcado dentro del Ciclo Sonora de la Universidad de Vigo, que en años anteriores ha llevado al auditorio universitario a otros grupos referentes de la escena nacional como La Habitación Roja o los Sunday Drivers, también contaba con la actuación de los gallegos Colectivo Oruga a los que por motivos logísticos, sólo pudimos escuchar al final de su concierto.

 

 

Pasados unos diez minutos del ya comentado horario salieron al escenario los cinco de Iruña para comenzar su actuación del mismo modo que lo hace su disco Diamantes, es decir, con ese temazo titulado “Perlas”, que además cumple a la perfección el perfil de canción apertura de un directo. Con una estructura de concierto que recuerda a la última época de los directos de Los Planetas, durante la primera parte de su actuación los navarros diseccionaron su último trabajo para luego repasar parte de su discografía anterior. De esta forma fueron cayendo “Diamantes”, “Corazón anguloso”, “On the floor”, su gran versión del tema de We are Standard, “MGMT”, que quizás fue la canción más descafeinada de la tarde, y “Dime que nunca lo has pensado”, tema que aunque parezca difícil, supera en directo a la versión que podemos escuchar en el disco. Para terminar con esta primera parte, la banda nos deleitó con ese tema rompepistas llamado “Toro”, en el que las voces entrelazadas de Albaro y Cristina acabaron de animar al respetable, confirmando lo equivocados que estaban los del Columpio cuando, antes de iniciar el concierto y según confesó Cristina en un momento entre canción y canción, pensaron: “aquí se masca la tragedia…”

A continuación y sin tregua alguna, se pasaron a tocar temas de sus tres trabajos anteriores. Eligieron para empezar esta segunda parte “Un arpón de grillos” y “Moscas”, ambas pertenecientes a su tercer álbum, La Gallina. En la primera pudimos ver a Cristina Martínez marcándose un sinuoso y provocativo baile, retomando en la segunda la guitarra y confirmando que ha dejado los teclados y que poco tiene que ver con la Cristina de los primeros tiempos. Luego recordaron sus dos primeros discos con “Ye, ye, yee” y “Edad legal”, respectivamente, para finalizar por todo lo alto con el hit gallináceo “La marca en nuestra frente es la de Caín”.

Ya en los bises empezamos a sospechar desde el primer golpe de tambor de “Vamos” que el final de la velada iba a ser…“bien rica, bien chévere” y lo comprobamos a la conclusión de la misma con una versión alargada para el directo de “Floto”, del disco De mi sangre a tus cuchillas…Espectacular.

 

 

En conclusión, poco más de una hora de concierto con un setlist que imagino debió ser muy similar, si no idéntico, al que tenían preparado para el Tremendo Pop Festival, en el que actuaban dos días después. Sin duda El Columpio Asesino se sitúa como una de las grandes bandas del territorio nacional a nivel musical e interpretativo, aunque ello no se vea refrendado por la cantidad de público al que consiguen llegar. Sólo esperamos que alguno de los programadores varios que tenemos por nuestra tierra nos los traigan nuevamente, esta vez eso sí, en un concierto más largo que nos permita escuchar algunos de los temas que en esta ocasión echamos de menos: “México”, “Dolores tres pinos”, “La zorra”…

 

LO PEOR: El lugar y la hora del concierto. Pese a que el auditorio mostró un buen sonido, fue una pena escuchar como la voz de Cristina era totalmente pisada por la de Albaro cuando ambas coincidían.

LO MEJOR: La actitud de un público que aunque comenzó sentado, al final de la primera canción ya se había levantado en su práctica totalidad. Nuevamente experimentar la misma sensación que siempre nos deja un concierto de los de Pamplona: enorme Albaro Arizaleta, resulta increíble ver como desde la batería es capaz de ser la voz principal y a la vez llevar todo el peso de la banda.

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